Edición Abril-Mayo 2007

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¡Bienvenidos! Margarita:
Paraíso recreativo... para todos los gustos

Montar a caballo, trotar a la orilla de la playa, contemplar la luna frente al mar, pasear en bote, recorrer los pueblos y ver cómo se oculta el sol, es parte de la magia de esta ínsula

Luego de un caluroso día de playa, pescar, visitar tiendas, de compartir en el parque, vienen las noches especiales: rumba, discoteca y exquisita gastronomía. Todo diseñado para hacer de su estada en la isla algo inolvidable

Para los turistas y residentes, todo pareciera hecho a la medida. Aquí en Margarita y en todo el estado Nueva Esparta, parece que el creador se detuvo con mayor inspiración y nos dotó de una gama de infinitas bellezas naturales que luego han venido siendo complementadas con esa creatividad, con el talento y la voluntad del hombre.

Es una verdadera bendición de Dios contar con esos atractivos, con todas esas cosas que permiten que quienes viven en nuestro suelo, y quienes nos visitan, tanto turistas nacionales como internacionales, se lleven los mejores recuerdos, la mejor imagen. Nuestras ínsulas le brindan la oportunidad de compartir un día de playa con radiante sol, pescar, disfrutar de una gastronomía muy rica. Pasear en botes, tocar los manglares, recibir la caricia de esa brisa marina, estar en el parque, montar a caballo. Ir de tiendas, adquirir infinidad de productos importados, todo eso sumado a las ganas, a ese espíritu alegre, aventurero, le permitirán saber que en Margarita y en todo el Estado Nueva Esparta usted va a disfrutar. Va a recrearse, a pasarla bien

Luego de ese día de playa o de compras, la alegría continúa, porque las noches son especiales, desde la puesta del sol, observar como cae la noche y se hunde esa “bola de fuego” en el mar, hasta mirar la luna y escuchar el susurro de las aguas, todo eso de una forma única en Margarita.

Pasar horas en la discoteca y probar el más apetitoso menú. Todas esas cosas se combinan para hacer de esta tierra un paraíso para la recreación
A todo lo bueno se le añade la atención, la calidez humana, presente en las comunidades margariteñas, donde podrá comprobar que la gente es hospitalaria y hasta adquirir un detallito como recuerdo de su pase por esta isla llena de luz.

Y aunque parezca increíble, aunque no estemos en el llano, podrá montar a caballo, trotar y caminar a la orilla de la playa. Porque en Margarita, definitivamente, usted siempre tendrá algo que hacer, tendrá muchos motivos para disfrutar. Somos un Paraíso para la recreación. (R.C.)